Nada es casual: La "Cenicienta" tucumana que ya conocía a Macri y militó para un genocida

La nación 09 de octubre de 2019 Por
En su última visita a Tucumán, el Presidente le besó un pie a una señora de 72 años y un día después se supo que hace menos de un mes habían compartido otro escenario. Además, Manuela tiene un pasado ligado a la historia más oscura de la provincia del norte argentino.
5d9cf4bc10b09_750x314

Manuela Ledesma es la mujer de 72 años que saltó a la fama este lunes porque el Presidente de la Nación, Mauricio Macri, le besó un pie en el marco de la marcha militante del #SíSePuede. Sin embargo, menso de 24 horas después se conoció que la mujer y el jefe de Estado ya habían compartido escenario hace menos de 20 días. 

El primer encuentro publico sucedió en Tafí Viejo, 18 días atrás, cuando Macri viajó a dicha localidad tucumana para inaugurar una escuela. 

La privilegiada Manuela fue una de las pocas personas que llegó hasta Macri el miércoles 18 de septiembre, durante la inauguración del jardín de infantes "Estrellita de la Nueva Esperanza"

"Anoche fue la primera vez que me dio un beso", aclaró Manuela, al reconocer que hace pocos días se habían cruzado en otro mítin político, aunque insistió que ella, "cero de política". 
En diálogo con La Gaceta de Tucumán, la mujer reconoció que antes del 2015 militó en otro partido partido político. "No me acuerdo cuál es", lanzó con nerviosismo. 

Desde Fuerza Republicana, el partido que formó Antonio Domingo Bussi, la recordaron como una figura cercana al ex gobernador condenado por delitos de lesa humanidad durante la última dictadura militar. 

"Manuela, una Cenicienta, ¿dónde está el príncipe?", fue la frase con la que Macri bautizó a Manuela después de besarle un pie en plena Plaza Independencia. 




Boletín de noticias